Cuando alguien dice que quiere hacer una "reforma integral", no siempre tiene claro qué significa exactamente eso. Y cuando recibe los primeros presupuestos y ve que no coinciden entre sí, la confusión aumenta. En este artículo te explicamos qué debería incluir siempre una reforma integral, qué es opcional, y qué preguntar para que los presupuestos sean comparables.
¿Qué es exactamente una reforma integral?
Una reforma integral es la renovación completa de una vivienda: se toca todo. No se limita a pintar paredes o cambiar suelos; implica renovar las instalaciones ocultas (electricidad y fontanería), revestir o cambiar suelos y paredes en toda la casa, y reformar por completo los espacios húmedos (cocina y baños). A veces también implica modificar la distribución de los espacios.
Es la reforma de mayor envergadura y la que requiere que los propietarios salgan de la vivienda durante la obra.
Lo que siempre debería estar incluido
Instalación eléctrica completa
- Cuadro eléctrico nuevo con diferenciales e ICP actualizado a normativa actual
- Cableado nuevo empotrado en toda la vivienda
- Puntos de luz, enchufes e interruptores en cada estancia
- Circuito independiente para cocina, lavadora y lavavajillas
- Instalación de tomas de televisión y datos (opcional pero recomendable)
Fontanería
- Sustitución de tuberías de agua fría y caliente (el cobre o el PEX reticulado duran décadas)
- Nueva instalación de desagües y sifones
- Toma de agua para lavadora y lavavajillas
- Preparación para calentador o caldera si se sustituye
Suelos
- Demolición del suelo existente (cuando no se pone encima)
- Nivelación de la base
- Colocación de nuevo suelo (porcelánico, parquet, microcemento…) en toda la vivienda
- Rodapiés y acabados
Paredes y techos
- Derribo de tabiques si cambia la distribución
- Construcción de nuevos tabiques (pladur o ladrillo)
- Enyesado o proyectado de paredes
- Pintura en toda la vivienda
- Techos nuevos o rehabilitados (escayola, pladur, láminas decorativas)
Cocina
- Demolición de la cocina existente
- Alicatado de paredes hasta el techo
- Muebles de cocina nuevos (se presupuestan aparte habitualmente)
- Encimera, fregadero y grifería
- Electrodomésticos empotrados (opcional)
- Extractor y salida de humos
Baños
- Demolición completa
- Alicatado total de paredes y suelo
- Nueva sanitaria: inodoro, lavabo, ducha o bañera
- Grifería nueva
- Mueble de baño y espejo
- Extractor de baño
Carpintería interior
- Puertas interiores nuevas con marcos y tapajuntas
- Armarios empotrados (puede ir aparte)
¿Qué suele ir aparte?
Algunos elementos se presupuestan por separado aunque formen parte de la reforma:
- Muebles de cocina: suele ser un presupuesto independiente del instalador de cocinas.
- Electrodomésticos: el cliente los elige y los aporta, o se incluyen con margen.
- Carpintería exterior: cambiar ventanas o persianas si no están en muy mal estado.
- Caldera o aerotermia: si la instalación existente funciona bien, puede esperar.
- Mobiliario y decoración: nunca debería ir en el presupuesto de obra.
¿Qué diferencia una reforma integral de una reforma parcial?
Una reforma parcial toca solo una parte: solo el baño, solo la cocina, o solo los suelos. Una reforma integral lo renueva todo de una vez. La ventaja de la integral es que se hace una sola vez, se evita el doble derribo y el coste total suele ser menor que hacer varias reformas parciales en años distintos. La desventaja es la inversión inicial y el tiempo fuera de casa.
Ejemplo real: la reforma de Torreblanca
En nuestra reforma integral de Torreblanca incluimos cocina con isla central, salón diáfano con carpintería de aluminio negro, dos baños completos con grifería de diseño, suelos de gran formato en toda la vivienda, instalación eléctrica y fontanería nuevas, y puerta de entrada blindada. Plazo: 8 semanas.
Puedes ver el resultado completo en la galería del proyecto.
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